Laura Esquivel: “fue un acto heroico una mujer con una escoba entre un policía y un estudiante”

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Por Alejandra Rojas
“Con solo una escoba en la mano impidió que el policía le cargara el sable sobre la cabeza del estudiante” así recordó el pasado domingo la escritora mexicana Laura Esquivel  la lucha magisterial de 1958, en el mitin junto a López Obrador y entre las palabras que ofreció a los asistentes a la marcha fue una semblanza, no sólo de ella, sino de la conciencia social donde los mexicanos deseaban ser profesores.

 Recordó sus primeros años donde aprendió las primeras letras en la escuela primaria anexa a la Benemérita de Maestros: “El escudo tenía el lema  lux, pax, vis, por muchos años lo traje cerca del corazón, sin comprender del todo de lo que se trataba, me dijeron que el significado de esas palabras es luz, paz y fuerza”.

  Fue hasta el año de 1958, cuando le dio sentido a estas palabras: Luz en la inteligencia, paz en el corazón y fuerza en la voluntad. Durante el movimiento magisterial que inició en el corazón de la república con profesores de la Ciudad de México quienes comenzaran paros de labores a los cuales se unirían los alumnos de la Escuela Nacional de Maestros y ese mismo año, el 30 de abril se apoderaran del edificio de la Secretaría de Educación Pública.

 “No recuerdo que a mi mamá le hubiera horrorizado la pérdida de clases, ella entendía perfectamente la importancia de la lucha magisterial” continuó relatando Laura donde  tampoco el gobierno mostró sensibilidad al diálogo y aplicó “la barbarie que acostumbran”.

 Las palabras de Laura Esquivel parecían reflejar al México actual: “los uniformados que ejecutaron las órdenes  olvidaron que quienes los enseñaron leer los documentos donde les ordenaban desalojos y masacres, fueron  los propios profesores” recordando lo ocurrido el pasado 19 de junio en Nochixtlán, Oaxaca.

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 “Una niña de 8 años no alcanza a imaginar la dimensión de la violencia” se recuerda a sí misma una noche previa al movimiento magisterial del 58, ante  el ataque a sus profesores y pensaba en su maestra que resistía a lo cual narró un breve episodio que ella rememora:

 “Por su puesto que  se defendieron  con lo que tenían a la mano, palos, piedras, tubos, pero los vencieron. Algunos de los que lograron escapar brincando las bardas, cruzaron frente a mi casa. En la esquina los esperaba la caballería con sables en la mano; y en ese momento, presencié una de las imágenes que me marcaron para siempre. La  dueña de un estanquillo que estaba en la esquina de mi casa se interpuso entre un estudiante  y un policía montado. Con solo una escoba en la mano  impidió que el policía le cargara el sable sobre la cabeza del estudiante. Fue un acto heroico”.

 La mujer protagonista de esta historia, de origen Oaxaqueño dio alojo a maestros y estudiantes y enlistó los rasgos de un oriundo del estado: digna, con coraje, determinación, fuerza, “porque tienen un gran espíritu de valentía”.

 Para ella fue importante la imagen del profesor “ no era extraño que todos querían ser maestro” y recordó que ella también estudió en la Escuela Nacional  para Maestros, pero además con orgullo de ser formada en escuela pública.

 Como docente también pasó por varias Reformas educativas, “diseñadas por Secretarios de Estado desde los escritorios de la burocracia, que toman decisiones, sin tener la más remota idea de lo que realmente se necesita modificar” aseveró.

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 Mencionó aquella reforma educativa donde entre otros factores se evaluaba la capacidad de tolerancia a  la frustración con que un alumno iniciaba el año escolar. “algo falló que los  alumnos de entonces que ahora son maestros, no tienen tolerancia a la frustración, ya no pueden esperar más años para que se cumplan sus demandas, ya no están dispuestos a esperar a ver a qué hora se dignan a dialogar con ellos, ya no. Piensan, existen, y piden el respeto  de funcionarios corruptos ya no piensan esperar a los llamados políticos que han querido imponer una reforma laboral disfrazada de reforma educativa”

 Aseguró que el maestro no sólo enseña en la escuela, que la labor del maestro no se refugia a las cuatro paredes de su salón de clases porque la enseñanza se da “en cada acto que realiza. Educan  los que defienden la educación pública, laica y gratuita”, concluyó.