El peligro que nadie te ha dicho sobre el aumento a las tarifas eléctricas en México

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Después del anuncio de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de que aumentarán las tarifas eléctricas para las industrias, comercios y hogares con un consumo mayor, el presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN), Manuel Herrera Vega, manifestó que la Industria en México no está para “darse el lujo” de pagar tarifas eléctricas elevadas.

El presidente de la CONCAMIN comentó que la energía eléctrica es un insumo importante en la competitividad de la industria y cuando aumentan las tarifas se afectan directamente los costos de producción.

Reconoció Manuel Herrera que en los meses recientes, posteriores a la promulgación de la reforma energética, los costos de la energía bajaron hasta un 30 por ciento, lo que ayudó a la industria a mantener los precios al consumidor en niveles bajos inferiores al 7 por ciento, a pesar de la volatilidad en el tipo de cambio.

Para el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), Gustavo de Hoyos, el gobierno federal debe hacer un esfuerzo por recortar el gasto público no prioritario pues, según él, serían malas señales “si medidas económicas como el incremento de los costos de las gasolinas y la energía eléctrica por la reducción de subsidios no van acompañadas de mayor austeridad y transparencia en el ejercicio del gasto público”.

Al respecto el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, afirmó que los aumentos tarifarios anunciados por la CFE representan una “pequeñísima reversión” a las bajas acumuladas desde la promulgación de la reforma energética.

Es un hecho que el incremento en las tarifas de la electricidad y las gasolinas llegan después de que el gobierno de Enrique Peña Nieto aseguró que como consecuencia de la instrumentación de la reforma energética los precios bajarían y se trasladarían a la inflación anual.

El analista de economía de BBVA Bancomer, Carlos Serrano, señala que si los aumentos continúan, “al final del año la inflación podría situarse en un 3,3%, mientras que los cálculos previos la situaban en el 2,9%. En el caso de la gasolina vemos más factible que siga aumentado su precio, tanto por el incremento en el tipo de cambio que afecta a la importación como por la situación en el mercado de los combustibles”.

La experiencia histórica en este tema indica a la población que las condiciones para que se acelere la inflación están dadas y que el incremento en las tarifas de electricidad y las gasolinas más temprano que tarde terminarán por afectar la economía de los hogares, debido a la dependencia estructural que el gobierno federal tiene de los ingresos petroleros que, con la crisis internacional de precios se han derrumbado y las proyecciones de recuperación para 2017 no son optimistas.

Para la gente común el aumento en la electricidad y las gasolinas significa que pronto tendrá un impacto el costo de la vida y disminuirá la calidad de vida de muchas familias.

En el diagnóstico que hacen los empresarios de la Concamin y la Canacintra señalan que los aumentos en las tarifas eléctricas y las gasolinas junto a la depreciación del peso frente al dólar estadounidense “reducen el margen de maniobra para evitar el traslado a los precios finales”.

El análisis empresarial significa que aunque en el discurso de los políticos se diga que todo está bajo control, el traslado de sus costos de producción al consumidor será inevitable y tendremos que volver a acostumbrarnos a “administrar la pobreza” en un contexto en el que los altos empresarios y los políticos encumbrados disfrutan de las mieles de los impuestos y la impunidad pactada en el sistema de simulación de la anticorrupción que pronto será promulgada.

Un ejemplo de lo que vendrá. Jonás Murillo González presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora: “El aumento de las tarifas eléctricas afecta de lleno a la industria panificadora, que abastece de un producto que consume sobre todo la población de menores ingresos. El costo que representará el alza decretada por la Comisión Federal de Electricidad será en torno a 660 millones de pesos y llega en el momento en el que la actividad comenzaba a remontar el efecto sobre sus ventas que representó el aumento de impuestos de 2014”. (La Jornada, 7 julio 2016)

Al buen entendedor pocas palabras. Todos tendremos que ajustarnos el cinturón. Más temprano que tarde. Otro compromiso no cumplido.

Enrique Pérez Quintana8 de julio de 2016  Yahoo Noticias