Bi-sivilidad 2016

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by Daniel Ulibarri

demalaspalabras.com

 

 

 

Fue hace  17 años, el 23 de septiembre de 1999, que se celebró por primera vez el Día de la Bisexualidad.

Esto es significativo porque quizá la bisexualidad es, en la actualidad, la orientación sexual menos comprendida por la sociedad.

Las mentes más cerradas aseguran “o te cuadra una cosa, o te gusta otra, pero las dos es imposible”.

En cambio, yo tiendo a pensar que realmente, los bisexuales NO nos estamos enamorando de un físico, sino de una persona, sin importar si tiene vulva o pene.

Los bisexuales, en el amor, quizá seamos los más lógicos: amamos una personalidad y no un cuerpo.

Obviamente, los bisexuales no siempre nos guiamos por el amor, también tenemos nuestros apetitos meramente  sexuales que podemos satisfacer tanto con hombres como con mujeres.

Así, la sociedad más conservadora nos llama a los bisexuales “viciosos”, “jamoneros”, “promiscuos” y “golosos”…

A esas personas, habría que contestarles: si te gusta la carne y el pescado, ¿sos un glotón?

Llamar viciosas a las personas bisexuales es todavía muy común en las sociedades avanzadas, y es que siempre quedan mentes cerradas en todas partes.


En De Malas Palabras, he querido determinar el año 2016 como “el de la bisexualidad”, con el fin de luchar contra la bifobia.

Así, toda la comunidad LGBTIQ y nuestros aliados hemos estado utilizando en las redes sociales el hashtag #2016Bisexual.

Las personas bisexuales no tenemos una relación homosexual o una relación heterosexual dependiendo de la orientación de la otra persona. Las personas bisexuales tenemos una relación afectiva y/o sexual sin adjetivo.

No todas las relaciones formadas por mujeres están integradas por lesbianas. No todas las relaciones formadas por hombres están integradas por gays.

No todas las relaciones formadas por mujeres y hombres las integran personas heterosexuales. En esas relaciones también puede haber personas bisexuales.

La bifobia es el conjunto de sentimientos, actitudes y comportamientos negativos hacia las personas bisexuales y está presente en todos los niveles sociales incluyendo los colectivos de personas LGT, como lo escribí en mi artículo Viviendo con el estigma bisexual.
La bifobia es real y diferente a la homofobia. Las personas bisexuales podemos sufrir homofobia al ser identificadas como homosexuales y bifobia al ser invisibilizadas.

Algunos otros ejemplos de bifobia:

  • Negar la existencia de la bisexualidad.
  • Considerar la bisexualidad como una fase de confusión.

  • Definir la bisexualidad a partir de la hetero u homosexualidad.
  • Afirmar que a las personas bisexuales les da igual la carne que el pescado.

Repito:

Nuestra orientación bisexual no define nuestras prácticas, podemos ser monógamas, poliamorosas, fieles… o no, como cualquier persona.

La creencia de que todas las personas somos/nacemos bisexuales invisibiliza la realidad bisexual tanto como negar su existencia, ya que resta importancia a las necesidades específicas de las personas bisexuales.

Los referentes bisexuales en la cultura son escasos y en su mayoría están basados en estereotipos negativos. Esto crea la impresión de que la bisexualidad no aparece en la cultura popular, por tanto se invisibiliza y está mal vista.

Hay una serie de mitos sobre la bisexualidad extendidos en nuestra sociedad que generan rechazo social hacia las personas bisexuales.

Por miedo a este rechazo, muchos bisexuales salen menos del closet que los homosexuales tanto en el ámbito social y familiar como en el laboral.

Romper todos los tabúes y conocer lo que es cierto sobre esta tendencia sexual y lo que son solo mitos falsos es responsabilidad de los bisexuales que celebramos hoy el día de la #VisibilidadBisexual o la #BiVisibilidad.

Las personas bisexuales somos libres de ser como queramos ser. Basta ya de los prejuicios del monosexismo y el heteropatriarcado…

Tanto si sos bisexual como si no lo sos, ayudá a reivindicar cada día que acostarte con quién te dé la gana o amar a quién querás, no sea juzgado por nadie.