ENJUICIAN A ACUSADOS DE ROBAR Y PRIVAR DE LA VIDA A MATRIMONIO DE ANCIANOS

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Por Rosalia Maldonado

TULA DE ALLENDE.- El miércoles dio inició el juicio oral 12/2016, en que se juzga a dos hombres acusados de haber privado de la vida a un matrimonio de adultos mayores, mientras cometían un asalto, en la cabecera municipal.

La acusación sobre la cual versa el juicio es que entre las 22 horas del 3 de noviembre y 02 horas del 4 de noviembre de 2015, los acusados acompañados de otras tres personas llegaron al domicilio del matrimonio, quienes eran propietarios de una tienda de abarrotes, a bordo de una camioneta RAM, propiedad de uno de los inculpados. Tras estacionarse uno de ellos bajó e ingresó a la tienda con el pretexto de hacer una recarga telefónica y al percatarse que la cortina estaba abierta silbó y todos los ocupantes de la camioneta, se bajaron, e ingresaron a la vivienda.

Que tres de los hombres, uno de ellos armado con un cuchillo, amagaron a la adulta mayor a quien ataron con cinta adhesiva, pero como también le colocaron cinta en la cara, la asfixiaron. En tanto que otros dos usando una escopeta sometieron al esposo, lo ataron de pies y manos e igualmente le colocaron cinta en la cara, muriendo también por asfixia. A ambos, los dejaron sobre sus camas, en distintas habitaciones.

La acusación establece también que los hombres se llevaron mil 700 pesos, 17 cajetillas de cigarros y un celular y que tres de ellos se repartieron el botín, uno de ellos se quedó con 800 pesos, las 17 cajetillas y el celular, otro 500 pesos y uno más se quedó con 400 pesos.

En el debate de apertura del Juicio Oral, la fiscal Daniela Vigueras Hernández, comenzó su exposición con la frase “Iban a robar y terminaron por matar”, que sintetiza su teoría del caso.

Expuso que en el juicio declararían una hija del matrimonio victimado que fue la última que los vio con vida y quien desafortunadamente hizo el hallazgo del cadáver de su mamá, y de la trabajadora doméstica, quién encontró el cuerpo inerte de su patrón. Así como del policía municipal que fue el “Primer Respondiente”, así como de los peritos que procesaron la escena del crimen y los agentes estatales, cuatro, quienes fueron los aprehensores de los acusados.
Igualmente que se escucharían a los médicos legistas que hicieron las necropsias, a los peritos en especialistas en mecánicas de hechos y criminalísticas y en Topografía quien hablaría sobre el rastreo que se hizo del teléfono de la víctima.

Y adelanto que la defensa llamaría a seis testigos que declararían respecto a que los acusados se encontraban en lugares diversos, pero que ello jamás lo podrían probar y en cambio las pruebas aportadas por la fiscalía comprobarían que los acusados cometieron los delitos de homicidio y asalto en grado de coautoría.

Por su parte Cristian René Fragoso Velázquez, quien es el abogado particular de uno de los acusados expuso “ha habido una violación sistemática de parte del estado a los derechos de mi defendido. Desde el momento de su detención fueron violentados sus derechos. Fueron torturados, llevados a una casa de seguridad” y aseveró que uno de los acusados terminó en el hospital, de lo cual hay documentos.

Señaló que de las 17 pruebas presentadas por la fiscalía ninguna de ellas podrá acreditar plenamente la culpabilidad de los acusados, pues su teoría del caso descansaba y estaba fincada en declaraciones que fueron sacadas por medio de la tortura y fueron nulificadas por un juez, decisión que un tribunal de alzada ya ratificó.

“Ya confirmó que fueron arrancadas con tortura” dijo y argumentó que por ello la fiscalía será incapaz de acreditar los delitos que se le imputan a su defendido, pues “habrá una insuficiencia probatoria”.

Detalló que la tesis de la fiscalía “iban a robar y terminaron por matar” no se podrá probar, “pues vendrá la perito Rosa María Maya y de su declaración podrá evidenciarse que había dinero por todos lados, había 17 mil pesos que no se llevaron”.

Y adelanto que sus testigos podrán corroborar que su defendido se encontraba en su domicilio en Huehuetoca estado de México, al momento de cometerse el ilícito y que los acusados fueron brutalmente torturados para hacerlos confesar.

Terminó su alegato de apertura señalando “no se cuestiona el hecho, pues dos personas fueron privadas de la vida, pero mi defendido no lo hizo”.

Por su parte el abogado defensor del segundo inculpado, Oscar Vargas González se pronunció en el mismo tenor desatacando de entrada que cuestionaba la teoría del caso presentada por la fiscalía pues no hay congruencia ni con la normatividad.

“De todo el cúmulo de pruebas ninguna es útil, idónea, pertinente y suficiente” ilustró.

Y refutó, el fiscal dice que el móvil del crimen son los 1700 pesos y en la audiencia inicial dijo que 1500, y observó que en la casa se encontraron en diversos lugares una cantidad de dinero mucho mayor y objetos de valor que los asaltantes no se llevaron, que en los videos presentados de las cámaras de videovigilancia no se observan los vehículos propiedad de los acusados y que la confronta que se hizo de las huellas dactilares encontradas en la escena del crimen y las de los acusados no hay concordancia.