Le dan golpiza a una mujer y para los agentes del ministerio público no hay delito que perseguir

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Por Beatriz Flores González

Un año y 4 meses han transcurrido desde que inició su denuncia en la agencia del Ministerio Público y  a la fecha, su agresor no  ha comparecido siquiera a uno de los escasos  citatorios que le han girado  para responder por los daños causados,  pero de manera increíble y sin atender las políticas del Nuevo Sistema de Justicia Penal de otorgar la justicia restaurativa,  las agentes del ministerio público le han pedido desistir de su denuncia, bajo el argumento de que el acusado no se va a presentar y que las lesiones causadas, no implican delito que perseguir.

Es el caso de Araceli “N”. N”, quien en el 2015 sufrió agresiones de parte de la señora R. O, así como de su nuera, A. A. y el esposo de ésta, O. V. O., vecinos de la colonia Noxtongo.  Luego de una primera agresión en septiembre, en la que  hubo un “tú por tú” entre ella como afectada por reclamar el cumplimiento de un trato y la nuera de R. O, para luego en octubre de nueva cuenta ser agredida en “bola”.

Araceli N, dio a conocer que luego de haber sido víctima de descrédito en el buró de crédito  por una deuda que no pagaron a la  sucursal financiera “Activamos”, tras exigir el cumplimiento de pago de ese crédito grupal, recibió negativas y amenazas que se convirtieron en realidad, cuando fue lesionada  por tres personas, entre estas un hombre que la golpeó con tal saña que actualmente tiene riesgo de quedar en silla de ruedas, por la lesión que le provocó al clavarle un rodillazo en la columna vertebral.

Cuando acudió a interponer su denuncia en el juzgado conciliador municipal, le fue negado ese beneficio por el entonces oficial conciliador de la administración de Fernando Miranda Torres, porque “no llevaba huellas de sangre”, por lo que regresó a su hogar con su orgullo y cuerpo maltrechos por la golpiza recibida.

Fue hasta tres días después que acompañada de su madre, acudió al ministerio público a iniciar su carpeta de investigación, misma que fue avalada por la valoración del médico legista, en la que dijo que sus lesiones no ponían en riesgo la vida y tardaban 15 días en sanar, no obstante, la sugerencia de acudir con un especialista traumatólogo, así como un otorrinolaringólogo para atender lesiones derivadas de los golpes recibidos.

Comenzó su peregrinar con médicos, rayos X, estudios de laboratorio que por falta de dinero ya no pudo realizarse, porque además, es sostén de su hogar y las lesiones le impiden trabajar de manera normal, ya que comercia dulces en los camiones de transporte, por lo que al estar impedida para realizar sus labores, el dinero comenzó a escasear y tuvo que limitar su atención médica.

Luego en el ministerio público, la agente  María del Rocío Escamilla Hernández le negó en diversas ocasiones su derecho a saber si iban o no a citar a su agresor, ya que lo que busca es que le paguen todo lo que ha gastado en medicamentos, así como el tiempo que no ha podido trabajar, lo que ha mantenido en un estado de precariedad a sus dos hijos.

Incluso recibió respuestas de la funcionaria tales como “ya lo mejor  es desistir de la denuncia, porque el muchacho no se va a presentar, además, los golpes que dice que recibió no implican  delito que perseguir”.

Araceli acudió a solicitar apoyo a la Red Mexicana de Mujeres con Corazón, organización dedicada a buscar el empoderamiento de la mujer, al tiempo que denunciar ante este medio de comunicación por la opacidad del ministerio público, que a más de un año, no le ha ofrecido ninguna garantía de reparación del daño, por el contrario, la han citado en reiteradas ocasiones y la han dejado esperando, porque llega en el horario de comida de las ministerios públicos, porque tienen otras cosas que atender, antes que a la ciudadanía e incluso, le han dicho que si quiere celeridad en su denuncia, arriesgando su integridad, ella misma debe ir a entregar los citatorios, ya que al notificador del MP,  “la mamá del agresor se los rompe y les dice que ahí no vive su hijo”.

Informó que cuando ha pedido información del estado que guarda su denuncia, se la ha negado  la funcionaria en turno, ya que la licenciada María del Rocío fue cambiada de agencia, le ha dicho que no es posible y no tienen permitido darle datos al respecto, “pero trabajadores de la misma oficina me han comentado que si se los proporcionan a la señora R. O,  mamá del agresor,  cuando acude  a venderles dulces típicos”, refirió la quejosa.

La denunciante cuestiona si es por su falta de preparación académica que no la atienden o que le niegan sus derechos, ya que escasamente terminó la educación primaria; menciona su preocupación sobre lo que hará si llega a quedar imposibilitada para caminar, porque cada día son más fuertes los dolores de la columna, misma que en las radiografías evidencian fracturas en las vértebras 5 y 6, las cuales es probable que al paso del tiempo hayan sanado en apariencia, pero le han dejado  secuelas que ahora le ocasionan dolor intenso.

Por parte de la procuraduría se ofreció reabrir la NUC 17-2015-0157, para que se de celeridad al caso mediante la aplicación de la justicia restaurativa, como primera instancia; en busca de reparar el daño; en caso de que haya falta de voluntad de atender la situación, procederá en la vía penal, hasta que se llegue a un término legal apropiado para la víctima.

Por parte de este medio de comunicación agradecemos la atención y respuesta inmediata por parte de la procuraduría de justicia del estado de Hidalgo sobre este caso en particular, ya que lo que busca esta dependencia  es generar la confianza ciudadana en la aplicación de justicia, atendiendo las indicaciones del procurador  Javier Ramiro Lara Salinas, de trabajar con transparencia, con honestidad y sin actos de negligencia o corrupción; estaremos pendientes del seguimiento del mismo.