Los espacios para venta de cerveza los reparten familiares de la síndico jurídico en Tula

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  • Utilizan la oficina de la sindicatura como centro de negocios
  • Al esposo de la síndico le cobraron 10 mil pesos, pero ellos piden  15 a 20 mil pesos por cada puesto, ¿tendrán acuerdo con la tesorería para que les den lo que cobran de más?

Aunque lo ha negado en reiteradas ocasiones la síndico jurídico de Tula, Norma Román Neri, que su familia participa de los beneficios del cargo que ella ostenta, pero que también se benefician, se dio la posibilidad de comprobarlo por una integrante del mismo ayuntamiento, que en aras de apoyar a un ciudadano para conseguir un lugar de venta de cerveza en la próxima feria de San José,  ya que es su esposo Miguel Martínez Lozano y específicamente su hijo Iván Martínez, quienes se hacen cargo de ofertar estos espacios que van desde los 15 y hasta los 20 mil pesos.

Lo anterior fue dado a conocer por la regidora María Guadalupe Peña, quien dijo que hace unos días solicitó información para obtener los requisitos que el municipio estaba imponiendo a todos los comerciantes, de todos los giros que se   “ganarán la vida”, como dijera el presidente municipal,  durante diez días, tiempo que durarán las vendimias con motivo de una de las ferias más importantes del municipio.

“Me dio mucha pena que en palabras digan una cosa y en acciones demuestran lo contrario, ya que cuando pedí información para montar un puesto de cerveza, me dijeron primero que me comunicara con Andrei Hernández, coordinador de la asignación y venta de espacios, quien me preguntó para qué quería el lugar, al decirle que era para la venta de cervezas, me dijo que ese asunto era atendido exclusivamente por Iván Martínez Román, hijo de la síndico.

Desde ahí me di cuenta de que lamentablemente el discurso es uno, pero lo que hacen es todo lo contrario, ya que desde la propia oficina de la sindicatura jurídica  que utilizan como centro de negocios, en horario de atención ciudadana tanto el esposo de la compañera síndico, como su hijo, atienden las situaciones relacionadas con la feria.

Al cuestionarle sobre los requisitos, me dijo que si, que el asunto era con él, pero quizá tuvo algo de recelo, porque me preguntó en cuanto me habían dicho valía el espacio, a lo que le dije que Andrei Hernández había señalado la cantidad de 15 mil pesos, a lo que respondió que efectivamente así era.  Lo cierto es que Andrei vía telefónica he de reconocerlo, porque yo no lo conozco en persona, dijo que equivalía el permiso entre 15 y 20 mil pesos, pensando quizá que se incrementaría el costo de acuerdo al lugar que se asignara, pero no, al parecer, es de a como se vea el sapo, es la pedrada.

Es una contradicción con lo que dijo el presidente, que todos los espacios serían cobrados directamente en tesorería y de manera individual, sin concesionar ni otorgar beneficios a intermediarios, porque con estas acciones, primero de la compañera síndico de utilizar instalaciones públicas para las negociaciones de sus familiares, luego de que ellos estén negociando lo costos, porque escuchamos en una entrevista que al esposo le costó 10 mil pesos el permiso y ellos los están ofreciendo de 15 a 20 mil pesos, nos genera desconfianza, ya que es factible pensar que hay acuerdos para que hagan su pago en tesorería y  llevan una ganancia nada despreciable.

“Y es una pena, – concluyó la asambleísta – que este gobierno que dijo que iba a trabajar sin  permitir actos de corrupción,  esté aceptando que miembros del ayuntamiento realicen  este tipo de acciones que en nada favorecen la imagen del municipio que pretende darse, al menos yo me pregunto, ¿qué favores le debe que permite que cada quien haga lo que quiere?”.

Aseguró que finalmente no adquirió el espacio para la persona para la que solicitó información, porque se le hizo muy caro y porque además, no es parejo para la ciudadanía el costo como para quienes son familiares de los regidores, aunque su vida sea dedicada al comercio.