La guerra comercial se apodera del mercado… de nuevo

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Por Greg Guenthner, desde Baltimore, Maryland

Algunos de los gigantes industriales más reconocibles de Wall Street han caído hasta dos dígitos al año. Nadie quería ver estas acciones ni en pintura, pero después de dos meses de volatilidad veraniega, podemos esperar algo interesante para estos papeles, y para un ETF en particular.
El viernes por la mañana los mercados despertaron inquietos por la noticia de que China podría aumentar los aranceles a las importaciones provenientes desde Estados Unidos por un valor que llegaría a los US$ 60 mil millones.

“Los mercados están sintiendo presión ya que parece que los aranceles estadounidenses sobre los bienes chinos están cada vez más de cerca de hacerse una realidad, con el Presidente Trump pidiéndole pide a sus representativos comerciales que consideren incrementar del 10% al 25% los impuestos propuestos para US$ 200.000 millones en importaciones”.

Una vez más, las noticias del mercado están dándole protagonismo al drama arancelario. Incluso están sacando de la primera plana las noticias de los balances alcistas de Tesla y cómo mucha gente perdió dinero apostando a la baja de la acción, que llegó a subr un 16% en el intradiario.

Pero me pierdo del punto.

Estamos hablando del impacto de la guerra comercial en los mercados.

Hace solo unas semanas, el gobierno de Trump cumplió sus amenazas de este conflicto económico mundial, poniendo otros US$ 200.000 millones en bienes chinos bajo el cañón de los nuevos aranceles. Éstos tienen programado entrar en vigor el 30 de agosto, según reporta Bloomberg, y afectarán una larga lista de bienes, “desde componentes para televisiones hasta pinceles para maquillar”.

Por supuesto, las acciones asiáticas y europeas se desplomaron. Mientras tanto, el mercado estadounidense de futuros también fue a la baja por las noticias. El Dow perdió más de 260 puntos con el anuncio, con el S&P 500 y el Nasdaq Composite no muy por detrás, perdiendo aproximadamente un 1% en la jornada extendida.

Sin embargo, he aquí el detalle: el Dow se recuperó casi inmediatamente, yendo al alza por cinco días seguidos después del sacudón arancelario.

Ahora bien, no estoy diciendo que ahora pase lo mismo que en julio. Pero al igual que con otras noticias negativas, el mercado tendrá la última palabra con respecto a cuándo (o si) esto comenzará a “afectar” a las acciones.

Asimismo, en julio dijimos que estábamos esperando que la temporada de balances disminuyera el duro golpe de los anuncios de guerra comercial. Las expectativas eran (y siguen siendo) altas para la mayoría de los papeles del mercado. Si bien es cierto que la mayor parte de estas firmas sí cumplió con lo esperado, el mercado no ha reaccionado mucho más allá de un par de acciones de alto perfil.

Entonces, a futuro seguiremos prestando mucha atención a las compañías industriales a fin de medir la reacción de los inversores a la distracción que son las guerras comerciales.

Recordarás que las preocupaciones arancelarias y el poderoso rally del dólar han afectado directamente el Industrial Select Sector SPDR ETF (NYSE:XLI) por la mayor parte del año. El XLI experimentó un quiebre a finales de abril, y terminó reportando mínimos dignos de un sell-off el mes siguiente.

Desde entonces, papel se ha mantenido por debajo de sus máximos de febrero, en un rango bastante inconsistente, pero atractivo.

Algunos de los gigantes industriales más reconocibles de Wall Street han caído hasta dos dígitos al año. Nadie quería ver estas acciones ni en pintura, pero después de dos meses de volatilidad veraniega, podemos esperar algo interesante para estos papeles, y para el XLI en particular.

Buena cacería.

Greg Guenthner,

Para El Inversor Diario