Cómo jugarse en el drama de Tesla

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Por Greg Guenthner, desde Baltimore, Maryland

Quedan muchas interrogantes en el aire. Pero si hay una cosa segura es que actualmente los traders alcistas tienen el control de la Bolsa, y eso debería dar cabida a más que unas cuantas jugadas sólidas en los próximos días.
No digas que no te lo advertimos…

Hace poco más de un mes señalamos que la acción de Tesla Inc. (NASDAQ: TSLA) estaba encaminada a superar los US$ 300 una vez más para consolidarse cerca de sus máximos del año.

Con las metas de producción totalmente satisfechas, y con Elon Musk burlándose de los vendedores en corto, le estábamos prestando mucha atención al papel. Después de todo, un squeeze rápido podría mandar la acción hacia sus máximos de 52 semanas.

Sí, la actitud de Elon ha sido un poco más que excéntrica, comportándose tal y como las acciones de su compañía, abarrotadas de gente que apuesta en contra de ellas a través de estrategias de short-selling. Su personalidad ha contribuido en cierta medida a la volatilidad –especialmente en mayo, cuando el CEO interrumpió en seco a los analistas de Wall Street durante una teleconferencia y comenzó a responder a preguntas en YouTube de los inversores minoristas.

Cuando eso sucedió causó fuertes críticas de los analistas y los medios financieros, quienes tildaron la llamada de “locura”.

Sin embargo, la fiesta apenas comenzaba…

Elon decidió que toda la emoción no era suficiente, y al martes se conectó a Twitter para declarar que estaba considerando sacar a Tesla de su cotización pública y volverá a la esfera privada, a US$ 420.

Lo que significaba pagar un premium de más del 20% desde su cotización en ese momento.

Normalmente una bolsa de comercio estaría obligada a detener el trading de una compañía cuando se hace un anuncio de este tipo, que generalmente se comunica a través de una declaración formal.

Pero si hay algo de lo que estamos seguros sobre Elon Musk, es que le encanta dejar en vergüenza a los vendedores en corto.

Y eso fue justo lo que ocurrió. Las acciones de Tesla se catapultaron con las noticias. Después de detener (bastante tarde) el trading de Tesla, la acción saltó casi un 11% al cierre –a solo unos cuántos dólares de su máximo de 52 semanas.

Los expertos financieros más serios quedaron anonadados con el anuncio. Después de todo, al declarar que el financiamiento para sacar a Tesla de la Bolsa estaba listo, Musk hizo un anuncio colosal en un foro público. Si lo que dijo no es cierto, podrían encontrarlo culpable de manipulación de mercado.

Y eso no es poca cosa…

Lo que actualmente vemos con la acción de Tesla nos ofrece un par de lecciones rápidas sobre el trading. Para empezar, siempre debemos controlar el impulso por apostar contra las acciones favoritas de los vendedores en corto que son susceptibles a un squeeze. Segundo, no tenemos ninguna obligación de tradear(tanto en corto como en largo) a las compañías más populares del mercado si creemos que los medios podrían ser una amenaza para nuestra jugada.

A lo que quiero llegar es que Tesla es un auténtico melodrama bursátil –y una distracción importante para nuestras actividades de mercado regulares.

Por ejemplo, mientras el miércoles la euforia de Tesla hacía de las suyas, el S&P se acercaba muchísimo a nuevos máximos históricos. Y el Dow Jones Industrial Average también rompió al alza esta semana, superando el rango inconsistente que ha contenido a las blue-chip desde el invierno. Lo mismo ocurrió con el sector de transporte, que ahora goza de su sexta semana seguida de ganancias hacia máximos históricos.

De haber cerrado al alza el miércoles, el S&P 500 habría alcanzado su racha ganadora más larga desde febrero, tras la caída del mes anterior.

No lo logró, pero estuvo al borde.

Como también está al borde de volver a alcanzar el máximo histórico conseguido el 26 de enero de este año.

No sé cómo se desenvolverá el fiasco de Tesla. Pero sí sé que actualmente los traders alcistas tienen el control de la Bolsa y eso debería dar cabida a más que unas cuantas jugadas sólidas en los próximos días.

Saludos,

Greg Guenthner

Para El Inversor Diario