Por Beatriz Flores González

Luego de la apabullante paliza electoral el pasado 1 de julio para la mayoría de los partidos políticos, dando paso a un gobierno emanado del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) tanto en el poder ejecutivo como en el legislativo, con la advertencia de que desaparecerían a los partidos Encuentro Social y Nueva Alianza a nivel nacional en el municipio de Tula, la regidora María Guadalupe Ibarra Alanis, emanada del partido turquesa, se declaró independiente.

Durante la sesión de cabildo celebrada este miércoles  29 de agosto del 2018, se leyó una carta que ingresó para tal efecto, en la que señala  que en fecha 16 de agosto del 2018, informa que al ser regidora electa por Nueva Alianza, por convenir así a sus intereses, con fecha 15 de agosto del 2018, se declara independiente.

Tal anuncio lo hizo para los efectos correspondientes dentro del ayuntamiento, señalando que reiteraba el compromiso de trabajar en beneficio de los tulenses.

Con esta declaración como independiente, sería la primera munícipe en Tula que ejerce este derecho, con lo que ya no tiene responsabilidad alguna para con el partido que le abrió las puertas para participar en la vida política, ni tendrá que aportar las cuotas que por obligación tiene qué hacer cada representante electo con su propio instituto político.

Asimismo, no hay mucha tela de dónde cortar con respecto al trabajo realizado en el municipio a favor de los tulenses,  ya que aunque preside la comisión de Ferias y Celebraciones, no ha dado mucho de qué hablar de lo que ha logrado en esta, no ha presentado ninguna iniciativa y siempre ha estado a favor de lo que dicten los priístas.

Otros que están sin partido también por así “convenir a sus intereses”

 Cabe recordar que  el regidor Gibrán Paniagua León, que fue electo por el partido naranja, Movimiento Ciudadano, a quien le calificaron de desleal, deshonesto y falto de responsabilidad para representar en el cabildo a los ciudadanos; declaraciones hechas por el entonces dirigente municipal de MC en Tula, ex candidato a la presidencia, Ricardo Baptista González, quien señaló que el asambleísta estaba desechando los principios partidistas y votando a favor de todo lo que el PRI indicara, fue expulsado públicamente más no de manera oficial.

Es de  mencionar también a la regidora electa por MORENA, Gabriela Morales Pérez, a quien también le exhibieron por aprobar las iniciativas priístas, firmar el famoso “cheque en blanco” al presidente municipal,  así como el participar como prestadora de servicios al ayuntamiento y quedar a deber pagos a proveedores en la celebración del día del maestro,  sin embargo, no  se ha separado del partido, ni se ha pronunciado como independiente.

En este último caso, la comisión Nacional de Honestidad y Justicia de MORENA, tuvo en sus manos varios meses el expediente para dictaminar la expulsión de la regidora, mismo que al final fue desechado, por lo que a pesar de operar y participar en todas la decisiones priístas, así como apoyar a institutos políticos distintos a su “filiación”,  la regidora sigue perteneciendo al partido del cual fue emanada.