Reconoce funcionaria de Conagua que la afectación de la PTAR, es descuido de la empresa

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El pasado martes 9 de octubre la diputada local, Noemí Zitle Rivas, por el distrito de Tepeji del Río, subió un exhorto en trribuna, en el que señala las graves afectaciones que se están generando en la Planta Tratadora de Aguas Residuales (PTAR), cuyos resultados son desfavorables para el medio ambiente y para la salud de la población aledaña.

En relación a ello, durante el pasado recorrido por las zonas afectadas por el ecocidio del río Tula, la ingeniero María de Jesús Segundo,  residente de la obra de rectificación del Río Tula, por parte de  Conagua, informó que la pestilencia de los lodos, la propagación de las moscas y la afectación de la salud, ´posibilemente se debe a un descuido  y mala operación de quien está al frente de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales en Atotonilco de Tula.

El haber sido residente de la Planta Tratadora de Aguas Residuales, le permitió opinar al respecto, señalando que estuvo durante cinco años ahí y el olor no era constante, “no es diario, solo son en algunas ocasiones, y si eso sucede entonces es falla de quien actualmente la está operando, si se acomodan camiones sin esparcir los lodos, los dejan pendientes  entonces si puede haber una emanación de olores”, indicó.

Comentó que ella dejó de acudir a la PTAR desde el mes de mayo de este año, pero durante el tiempo que estuvo ahí, si se percató de que la operación no es la apropiada, “el mal olor y la propagación de moscas es por temporadas, es descuido de operación, tienen que darle tratamiento a los lodos, el tiempo que estuve ahí si efectivamente hay días que huele feo aunque la empresa lo niegue y obviamente son los pobladores cercanos los que padecen esta situación, pero insisto en que no es todos los días,insistió en que el problema es la mala   operación que  tienen los españoles del consorcio Aguas Tratadas del Valle de México (ATVM).

Precisó que los operadores deben cumplir con las medidas de mitigación, aunque dijo que “no del todo se van a eliminar los olores, no al 100 por ciento, pero deben cumplir las medidas y normas.  “Con lo que plantea la gente, es evidente que no lo están haciendo de la manera correcta y  obviamente son afectados  los pobladores más cercanos, aunque considero debió hacerse una reubicación, desconozco porque no lo hicieron al principio, se conoce que si hubo acercamiento y si reubicaron a unas familias que se hallaban dentro del polígono, pero no tengo el dato. Todo fue autorizado por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Culminó diciendo que cuando se llega al confinamiento de los lodos  en las presas destinadas y preparadas para ello, deben llevar un tratamiento para evitar las afectaciones de las que adolece la población cercana a la planta.

Además de que no hay una norma establecida que diga que con un proyecto de esta magnitud se deba reubicar a la población,  “he visto  en Querétaro plantas tratadoras en pleno centro, a un costado de complejos habitacionales, eso no es el problema, si no la operación que le dan a la planta”.