Por Beatriz Flores González

El jueves por la madrugada, la red social de Facebook amaneció con un vídeo que se volvió viral, sobre una mujer que por falta de atención oportuna, dió a luz en un vehículo.

Guillermo Sánchez, suegro de Mallely B. L., autor del vídeo, otorgó una entrevista con relación al hecho en el que se puso de manifiesto la falta de ética profesional, voluntad laboral y espíritu de servicio del personal de urgencias del hospital 6 del IMSS en Tepeji del Río, al no tener la disposición de ayudar a parir a su nuera, de quien se les anticipó que estaba llegando en un vehículo particular con la fuente rota y coronando la cabeza del bebé.

Relató que el miércoles la paciente tuvo revisión con el médico familiar quien la llevó al servicio de urgencias porque ya presentaba contracciones, reteniéndola hasta las 8 de la noche, para luego darle su salida y recomendándole que se fuera a su casa, que tenía cita abierta por si las contracciones eran más intensas y continuas.

La paciente junto con su esposo, regresaron a su domicilio ubicado en Tianguistengo La Romera; a las 2:50 nuevamente regresan al nosocomio, porque las contribuciones eran cada minuto y medio. No obstante, al realizarle el tacto, el médico que la atendió me dijo que se fuera nuevamente a su casa, porque apenas llevaba dos centímetros de dilatación, que regresara en unas cuatro horas. El dictamen médico indica que el horario de atención fue a las 3:21 y que regresara en cuatro horas.

El esposo de la paciente al ver y medir el tiempo entre una y otra contracción y ante la falta de atención del médico, decidió que era mejor llevarla a otro centro médico, el hospital San Rafael en Huehuetoca, para que le dieran la atención y le ayudarán a que diera a luz, pero al ir por la carretera justo frente a la empresa Zaga, en dónde se le reventó la fuente y detuvieron la marcha del vehículo, entendiendo que ya no llegarían al hospital, por lo que el esposo llamó a su padre para pedirle se regresara y les dijera en el IMSS que ya había roto fuente y que la llevaban, que “por favor estuvieran pendientes para recibirla y darle la atención al parto”.

Al hacer esto, Guillermo Sánchez entró con la recepcionista quien le respondió que era su responsabilidad ingresar a la paciente, sin escuchar ni entender que la bebé ya estaba naciendo dentro del vehículo, “la recepcionista siguió escribiendo y hasta que le grité, reconozco que con palabras altísima res, fue como dijo que entrara y le pidiera una camilla a una enfermera para salir a recibirla, entro y veo al médico escribiendo en su máquina de escribir y le pido su apoyo, diciendo que mi nuera estaba dando a luz, que saliera a ayudarla y si, se levantó y tomó una camilla, entonces yo me salgo y por la rampa de acceso a urgencias, mi esposa muy enojada grita, ya nació y no están aquí estos hijos de…, y nada que vienen, vuelvo a entrar a urgencias y el médico sigue parado agarrando la camilla, sin moverse del mismo lugar, por lo que le reclamé el porque no se apuraba, recibiendo como respuesta que el era médico no camillero, me molesté u reconozco que también hablé con palabras fuertes, pero se las merecían por su falta de interés en hacer un buen trabajo.

A partir de ahí, fue que se movilizaron, salieron por la paciente, una enfermera recogió del Interior del vehículo a la bebé y la ingresó en brazos, mientras que el medico que no era camillero trataba de llevar a la parturienta al Interior de la sala de urgencias, en dónde al lograrlo, le practicaron estudios de laboratorio para descartar cualquier infección, determinando que tanto la madre como la bebé, estaban en perfectas condiciones.

Ambas fueron dadas de alta, mientras el vídeo se ha viralizado, ni la paciente ni su esposo quisieron más conflictos, por temor a alguna represalia, por lo que también se reservaron el derecho a iniciar un procedimiento legal en contra del personal del IMSS por su “indisposición” para prestar el servicio.