Hidalgo no tiene luchadores profesionales

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Bajo la máscara

En pasados días se anunciaba con bombo y platillo que el congreso de la república había aprobado al fin una propuesta de ley (del 2016), en la que se decretaba el 21 de Septiembre como “Día Nacional de la Lucha Libre y del Luchador Profesional Mexicano”.

Recordemos:

En el mes de Abril del 2016 un grupo de legisladores presentó la iniciativa para declarar la fecha de la creación de la primer empresa de lucha libre en México la EMLL (Empresa Mexicana de Lucha Libre) como día Nacional de la lucha libre.

Dicha propuesta fue aprobada por la cámara de origen un 14 de septiembre del del 2016, sin embargo se quedó estancada en su tercera etapa para conformarse como decreto.

Celebremos:

Ahora bien tres años después  la cámara revisión retomo esa iniciativa y el pasado 2 de Abril del año en curso con 341 votos a favor, 60 en contra, 51 abstenciones y 46 diputados ausentes en la votación. Se avaló el dictamen en lo general y en lo particular para declarar al 21 de septiembre de cada año, como el “Día Nacional de la Lucha Libre y del Luchador Profesional Mexicano”, ahora el presidente de la república deberá realizar los trámites necesarios para sus efectos constitucionales.

Reflexionemos:

¿Que gusto y que orgullo, que el segundo deporte más popular de México sea reconocido por nuestras autoridades y sea oficial un día para reconocer la increíble labor de esos súper héroes de carne y hueso no?

Sin embargo en nuestro estado de Hidalgo no hay mucho que festejar, principalmente porque lejos de que el 21 de septiembre sea el día nacional de la lucha libre es también el día del luchador profesional mexicano y tristemente en nuestra entidad NO HAY LUCHADORES PROFESIONALES.

Y esto no es por falta de calidad, en la bella airosa y el resto de los 83 municipios hay talento y de sobra, no existen los luchadores profesionales, porque nuestras autoridades, han mostrado poco interés en el tema, en noviembre de 2017 en el congreso local fue presentada ante el pleno una propuesta para la creación de un organismo que legitimará el profesionalismo de nuestros gladiadores hidalguenses.

Misma propuesta que fue votada en contra meses después perdiéndose de vista el gran daño que se le estaba haciendo al deporte,  pues los diputados no se dan cuenta que sin esta figura en la entidad, literalmente cualquiera puede ser luchador, al no existir una licencia que avale la preparación de los atletas (aquellos que si se preparan).

Recordemos también que el  21 de Julio del  año pasado el deporte de los costalazos volvía a festejar en la ciudad capital de nuestro país, pues se llevó a cabo una maratónica función de lucha libre en el zócalo capitalino, al mismo tiempo que el Presidente de la H. Comisión de Lucha Libre de la Ciudad de México “El Fantasma”, el jefe de gobierno en turno José Ramón Amieva, el secretario de cultura de la CdMx, Eduardo Vázquez Martín; y Eva Sánchez, promovente de la declaratoria, hacían publicó el decreto que convertía a la lucha libre como Patrimonio cultural intangible (SOLO EN LA CDMX).

Después del anuncio previo a la función donde participó mucho talento hidalguense, las autoridades mencionaron que esperaban esta iniciativa en la zona centro del país inspirará al resto de los 30 estados para que fuera reconocida de la misma forma en todo el país.

Exijamos:

No es necesario agregar mucho a este tema, pues también nuestras benditas autoridades locales, tienen abandonado ese tema  que tiene que ver con la cultura de nuestro estado (ni siquiera considerado), recordando que el principal referente a este deporte Internacionalmente , el enmascarado de plata “El Santo” es orgullosamente  de Tulancingo Hidalgo.

Consideró que se debería de tratar con dignidad a estos deportistas, asegurarse que las empresas les ofrezcan lo justo, derechos laborales (porque no deja de ser un trabajo) , apoyo en los gastos médicos (que siempre terminan cubriendo ellos en su totalidad)  y muchas otras cosas que luchadores y el resto de deportistas mexicanos NO TIENE, nos leemos la próxima semana y ¡¡Arriba los rudos!!