La aprobación del presidente Andrés Manuel López Obrador se ubica hoy en 60.3%, lo que significa 2 puntos porcentuales menos que hace una semana; 4 puntos y medio menos que hace dos semanas y 7 puntos porcentuales y medio menos que el 14 de abril, de acuerdo con el nuevo estudio “AprobAMLOmetro”, que diariamente elaborará Consulta Mitofsky para El Economista.

El tracking poll indica que el 14 de abril —fecha de inicio de la medición— la gestión del presidente tuvo 67.8% de aprobación; ayer domingo se ubicó en 60.5 por ciento.

“Es un dato bajo para el estándar de López Obrador, que muestra que el segundo trimestre no es bueno. Sin embargo, ese 60% que aún conserva es más alto a todas las aprobaciones que tuvo (Enrique) Peña Nieto en todo el sexenio.

“Entonces no se puede decir que es un dato bajo, simplemente que no está en su mejor momento. El que quiera decir que López Obrador está mal evaluado, es que no entiende el pasado de este país y la forma de trabajar de los gobiernos”, dijo Roy Campos, presidente de Consulta Mitofsky.

“Para mí los dos factores (de la caída en la popularidad del Presidente) son: uno: la evidencia diaria de inseguridad que los medios de comunicación nos están informando, no sólo Minatitlán (asesinato de 13 personas, entre ellos un menor de edad, en un convivio social), sino asuntos como el de la UNAM (el asesinato de una joven en el CCH Oriente), asuntos como los de Jalisco, fosas, todo lo que tiene que ver con inseguridad. El otro factor es una permanente polarización que está haciendo López Obrador, que por un lado está conservando a su base fuerte, pero también está poco a poco expulsando a algunos a la hora de estar polarizando”, añadió.

Roy Campos anunció que en alianza con TResearch, realizará un ejercicio estadístico diario denominado “AprobAMLOmetro”.

Indicó que será una medición digital que tendrá filtros para evitar bots (programas informáticos). Abundó que se trata de un ejercicio ya probado para empresas, y también en ejercicios políticos en El Salvador, Guatemala, Panamá y Venezuela, y ahora se hará en México con el fin de medir el desempeño de la gestión del gobierno y la agenda.

Sobre la metodología, dijo: “Buscamos a la gente que participa en Internet, no importa dónde lo encontremos. Normalmente lo encontramos en redes sociales, pero también incluye WhatsApp. Es una medición digital que lo único que requiere es que la gente utilice Internet. Hay que recordar que la gente deja una huella digital que es todo lo que hace en Internet, y esa huella le da una característica al ciudadano que nos permite ubicarlo”.

Roy Campos aclaró que habrá filtros para evitar bots, porque “no es la gente la que decide participar, es la metodología la que decide qué persona puede participar, con eso evitamos los bots. No es que alguien pueda decir: ‘vamos a formar una granja de votantes para votar a favor o en contra’, porque no pueden entrar a participar en este proyecto, sino que somos nosotros los que buscamos a los ciudadanos que pueden participar de acuerdo a sus características demográficas, geográficas y de comportamiento.

“Ha cambiado la forma de comunicar, de hacer comunicación y mercadotécnica. Y ha cambiado la forma de seguir la agenda nacional. Entonces también teníamos que cambiar la forma de investigar al mexicano y cómo ve al mundo.

“Decimos hacer una medición digital de la función pública. No es una encuesta en una red social, sino una medición digital donde medimos al ciudadano en donde esté, ya sea en una red social, en una plática de correos electrónicos, de blog de noticias, donde estamos midiendo permanentemente de acuerdo a sus características y distribución geográfica, y entonces hacemos la búsqueda de los ciudadanos siguiendo cuotas estadísticas. Y lo que vamos a hacer es: cada día estar preguntando sobre la gestión de gobierno”.

Fuente: El Economista