Triiplemania XVVII lo volvió a hacer…

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Bajo la máscara

El pasado fin de semana tuvo lugar el magno evento de la empresa AAA, lo cual trajo desde meses antes y ahora por varios meses después controversia fiel a su estilo. El evento desde mi particular punto de vista fue regular (luchisticamente hablando) y espectacular hablando de producción, mercadotecnia, difusión, promoción etc. etc.

Triple A nos ha acostumbrado a estar siempre en el ojo del huracán y este año no se quedó atrás.

Antes de comenzar los trancazos, debo hacer mención y reconocerles la ardua labor de difusión en medios de comunicación, pues aficionados pudieron disfrutar del evento por 3 vías; En internet gracias a Twicht, en televisión de paga por Space y en televisión abierta por Azteca Deportes.

No es sencillo que la lucha libre este en tantas plataformas al mismo tiempo, con toda la república a la expectativa del evento estelar…  (el pero lo abordaremos más adelante)

El talento hidalguense no podía quedar fuera de un evento tan grande de lucha libre y gracias a Dragón Bane en el pre show y a Eclipse Jr. (Antes Lanzeloth) en el duelo por la copa Triplemania, estuvimos bien representados demostrando grandes y buenas cosas ambos en sus intervenciones.

Ahora bien pasando a las cosas tristes del evento, ni siquiera yo sé cómo podría explicar a las personas ajenas al arte del gotch, que la lucha libre es un deporte, que tiene REGLAS, que no es violencia y sus múltiples etcéteras, cuando solo en UNA LUCHA, los elementos no tuvieron que utilizar artefactos (Sillas, charolas, escobas, etc.)  Para desempeñar su profesión arriba del cuadrilátero.

Y esta situación me da tristeza, pues apenas unos párrafos arriba mencione que gracias a las estrategias de difusión el evento pudo ser visto desde cualquier parte del mundo, MARAVILLOSO, hasta que en realidad reflexionamos que los luchadores son un ejemplo para los niños y la sociedad en general.

Imagínense si de por si las maestras tienen que lidiar con pequeños inquietos por naturaleza, ahora bien pónganse a pensar cuántos de ellos no son seguidores del deporte y cuantos podrían de buenas a primeras darle un sillazo a alguno de sus compañeros porque estaban “jugando a las luchitas” y vieron a sus ídolos hacer lo mismo.

Gracias (y no) a este tipo de eventos es que se ha normalizado para mal en el resto de las arenas de provincia de la república mexicana diversas situaciones que dañan al deporte;

*Los aficionados empiezan a abuchear si los elementos están realizando algunas combinaciones de llave y contra llaves (cada vez más atípicas en AAA).
*Exigen sangre en los encuentros “porque si no, no es lucha”.
*Piensan que es normal y que está permitido que los atletas de alto rendimiento utilicen artefactos para luchar y a la menor provocación gritan “dale con la silla”.

Este tipo de eventos solamente dejan en ridículo al reglamento de la lucha libre profesional, donde menciona que motivos de descalificación son fauls, martinetes y uso de objetos ajenos al cuadrilátero (y si todo lo antes mencionado tuvo lugar en diferentes encuentros de la Triplemanía)

Por si fuera poco la presencia y aval del resultado final entre Dr. Wagner Jr. y Blue Demon Jr. del actual presidente de la Comisión de Lucha Libre de la Ciudad de México solamente es la cereza en el pastel de la burla a la lucha libre mexicana.

¿Por qué?, hace un par de meses les escribía sobre un gran alboroto que se hizo entre Ángel o Demonio y el Cuervo de Puerto Rico por el uso de un tabique en la lucha que dejo en muy malas condiciones al extranjero (y eso que esa lucha estaba pactada en modo callejero), donde aficionados y luchadores se pronunciaron al respecto.

Meses más tarde pero en una empresa grande el hijo del demonio azul utilizaba un modo similar para ganar la caballera del hijo del simón blanco y el Presidente de la comisión sale muy campante a “avalar” el resultado.

Es justo por este tipo de situaciones que las autoridades del deporte son un chiste, por eso surgen comisiones patito en cualquier lado y lo peor que los elementos mediante su desinformación terminan creyendo cuentos chinos.

Ahora bien y hablando específicamente de Pachuca ya no sé si estamos mejor así “sin regulación” a que existan comisiones o autoridades de papel pero con visibilidad nacional…

Les dejo estas líneas de reflexión ¡Arriba los rudos! Y nos leemos la próxima semana