“Un huracán de hielo”

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Tiro libre

Por: Mario Barrera

Qué tal amigos, bienvenidos a este espacio donde la realidad blanquiazul es nuestro pan de cada día.

Como ya es bien sabido, esta semana se disputó la jornada 8 de la Liga MX, donde los Tuzos del Pachuca la “cruzazulearon” frente a Querétaro por marcador de 1 a 1. El día de hoy no vengo a platicarles sobre el partido, la estrategia de cada equipo y mucho menos de cómo repercute el resultado en las aspiraciones de Pachuca… Hoy vengo a hablarles de la afición.

Una afición que con el paso de los años ha convertido al Estadio Hidalgo en un auténtico refrigerador. Hago esta comparación porque cuando está encendido pesa, pero cuando no es una grada sin alma. Les mentiría rotundamente al decir esto sin haber pisado el inmueble, pero al estar ahí cada 15 días y notar cómo la gente sólo apoya cuando el equipo va bien no solo valida mi testimonio, sino mi coraje por ver lo maleable que es la hinchada blanquiazul.

Y no es algo que solo sostenga una persona. El mismo timonel tuzo, Paulo Pezzolano, mencionó en conferencia de prensa que “la hinchada solo está cuando se dan los resultados”. Una frase que para el uruguayo tiene sentido, ya que viene de un fútbol tan pasional como el uruguayo donde todos los recintos presentan carnaval y aliento sin importar la posición en la tabla.

Considerando todos estos puntos me parece aberrante que una hinchada que presume de ser “la primera barra de México” (hecho innegable) se empeñe en tirarle al equipo por un resultado. Es cierto, hace tiempo que Pachuca no llega a puestos estelares; pero ver esto en un estadio que sufrió tantos ascensos, descensos, derrotas y milagros no tiene explicación.

Afortunadamente tanto el club como la afición tienen una cita próxima este sábado, cuando los Tuzos reciban a Santos Laguna. Partido complicado donde hinchada y jugadores deben entrar en sintonía para superar a los laguneros. Y como he dicho toda mi vida: “si me llevaste a la gloria, me voy contigo al infiermo”.

Sólo queda esperar resultados, ¡y a disfrutar del fútbol! Nos leemos la próxima semana.