Difícil inicio electoral

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por Beatriz Flores González

Intensas se están poniendo las aspiraciones políticas en todos los partidos, que a toda costa buscan quedar como candidatos a las presidencias municipales que habrán de renovarse en este año.  Es un difícil inicio electoral.

Intensas y sangrientas, ya marcadas con el homicidio del ex síndico jurídico en Tula, el médico dental, Javier Arana Hernández, quien hace unas semanas había manifestado su intención de participar en el proceso electoral para buscar la alcaldía por un partido diferente por el cual se dio a conocer políticamente y que este 5 de marzo quedó truncada tal aspiración, que deberá investigarse en el estado de los “hechos aislados”.

Un comienzo difícil, pero con una seria advertencia.   A Javier A. H., lo mataron para callarlo de tantas cosas que sabía.   De haber llegado a ser candidato, habría utilizado todo lo sabido del partido en el que militó y por el cual llegó a la sindicatura con el ex alcalde Jaime Jacobo Allende González, para ganar adeptos a su favor. ¿Algo tendrá que ver este partido o algún militante o aspirante? Es probable que nos equivoquemos, pero también que no.

El PRI ha visto una desbandada tremenda en todos los niveles, porque a pesar de haber cumplido 91 años este ente político, está en su peor momento, la gente no quiere saber nada del tricolor, que se ha transformado ahora en la catapulta hacia Morena. No por nada dicen que ahora se ha hecho una integración entre ambos partidos llamándolo “PRIMOR”.

Y también, no por nada este organismo ha retrasado la fecha para los registros de los candidatos, buscando en las cúpulas que no tengan oportunidad de “chapulinear”, si es que no resultan los electos en ese “piso parejo” que están pregonando.  El que alcance la nominación deberá hacer un excelente trabajo de armonía y colaboración con los que no resulten elegidos, para que de ahí mismo salgan las planillas con “los mejores perfiles” para ser parte del ayuntamiento y de llegar, ocupar los cargos con más lana para sus bolsillos.   Difícil y complicado se ve el proceso de elección en este partido.

Pero la marca de este hecho sangriento también debe poner alerta a los aspirantes de todos los partidos.  No solo a los que salen del PRI, si no a los que compiten por MORENA, por el PAN, por el PT, por Encuentro Social, por Nueva Alianza, y así, por todos los que quieren llegar a un cargo para “beneficiar al pueblo”, tanto los que son los mismos de siempre, como los que llegan nuevecitos. 

La política de ser noble y con grandes principios e ideales, se ha convertido en la gran prostituta y asesina en este país.  En donde por unos millones de pesos, venden hasta a su madre, después de haberse despojado de su dignidad como seres humanos y como los “mesías” del pueblo, que la gran mayoría resultan falsos. 

Se enriquecen a costa de su “justo salario”, logran incrementar sus patrimonios considerablemente, pero además, involucran a la familia, para que así todos contentos vivan a costa del pueblo y chupándole la sangre al erario y como ejemplos, muchos. Baste ver el directorio de funcionarios en Tepeji, en donde la esposa del alcalde inició siendo presidenta y directora del DIF y luego le pasó la estafeta a su hermana, el edil poniendo en cargos importantes a cuñados, concuños, a las amigas y amigos cercanos a su núcleo familiar.  O como en el caso de Tlaxcoapan, en donde el alcalde junto con una funcionaria creyeron que le harían un bien a algunos comerciantes, siempre y cuando estos les aflojaran más de 60 mil pesos para equipar locales en el mercado municipal que se construye para ellos, resultando falso el proyecto y que derivó con una acusación penal que los colocó como ladrones y defraudadores, pero que no obstante vivir esta  situación, están formando planillas para que tanto la mamá del hoy alcalde, obtengan la sindicatura o una de las primeras regidurías y seguir mamando de la ubre municipal, la cual tiene la llave dispuesta a abrir las arcas de una manera nada ordenada, pero si muy generosa para unos cuantos muy cercanos al ejecutivo.

Qué decir de un Tezontepec de Aldama, que durante esta administración se desató la más cruenta ola de violencia. Convirtiéndolo en el municipio más sangriento de toda la historia, sobrepasando a los municipios por cultura de usos y costumbres de matar a todo aquel que trasgrediera la ley, aunque eso los convirtiera en infractores de la misma ley.   Pero eso si, un segundo mandato del presidente, que también sirvió para incrementar su patrimonio y “¿pactar?” con la delincuencia para no ser tocado ni él ni su familia, sin importar que casi a diario hubiera uno o dos muertos en sus comunidades, en donde hubo libre albedrío para delinquir y contubernio con sus cuerpos policiacos para hacer que vieran pero al mismo tiempo dejar de ver. O los compadrazgos con los empresarios del municipio, que pueden hacer que un accidente provocado por un hijo de un socio prominente lo convierta en una víctima de su propia imprudencia y afecten a quien resultó dañado, pero el gobierno comiendo y disfrutando con los que atraen la lana para llenar bolsillos. Dijera un destacado compañero politólogo y periodista, José Sandoval,   “no tengo pruebas, pero no tengo ninguna duda”.

Tres ejemplos sencillos que dejan a la sociedad indefensa, confrontada, haciendo heridas más profundas dentro de los propios partidos, división, ira, violencia que puede volver a propiciar muerte en estas próximas campañas políticas.

Los aspirantes deben andar con tiento y aceptar que no son los tiempos de antes, en donde al llegar y aventarles unas bolsitas, unos saleros, cubetas y souvenirs políticos a la gente, ya les compraban el voto.  Ahora, ni con los 500 o 1000 pesos que les ofrezcan tampoco van a tener el triunfo asegurado. Lo vieron y comprobaron en el efecto AMLO. Votaron por los candidatos de MORENA, por que decidieron dar una lección a los mismos de siempre, a los que ahora vuelven a competir.  Y si no les dieron cabida en el partido de siempre, se brincaron a este de la 4T, pero que no han querido entender que ahora no estará el nombre de su mesías en las boletas y que además, el pueblo no quiere más chapulines que contaminen los ideales de izquierda, de cambio, de transformación, de justicia y equidad, de respeto y tolerancia.  Aunque Morena, el PRD, en realidad nunca han sido partidos con estas virtudes.  

Lo anterior refiriéndonos a PRI-MOR, porque en los otros partidos, tampoco hay muchas opciones optimistas.  Dicen que buscan sangre nueva, jóvenes con espíritu y vocación de servicio. Si, ese servicio que les llega solo en épocas electorales, unos meses antes de que inicien las campañas, pero que en tres años no los conocen ni en sus casas. 

Ojalá lo ocurrido el día de ayer, sirva para que todos, absolutamente todos, pongan sus barbas a remojar y que Hidalgo no siga siendo el estado de hechos aislados.