Foto de archivo, no corresponde a la actualidad.

Eran las 7 de la tarde del domingo 3 de mayo, varios mensajes en mesenger, ¡Por favor, ayúdanos, la situación es grave en el IMSS! ¡Hay anomalías en el seguro!, ¡Nos están matando a nuestros pacientes! ¡Ven por favor, tenemos que hacer que nos escuchen y dejen de matar a la gente!

Suena el teléfono, una conocida  me pide que atienda el grito de auxilio de la gente que está hospitalizada en el Hospital General de Zona y Unidad de Medicina Familiar 5 del IMSS, en Tula, porque están ocurriendo cosas que están atemorizando a la gente, que no les dan información sobre el estado de salud de sus pacientes, que los tienen aíslados, pero que le llame a una madre y a una esposa, que están desesperadas porque a su familiar lo están dejando morir, que es inhumano, que…

Le pido que se tranquilice y me comente lo que realmente ocurre. Me dice, mejor le voy a pedir a la madre del paciente que te llame, o llámale tú, para que te explique. Intento llamar, pero el teléfono siempre ocupado. Después de 40 minutos entra una llamada y me dice, “Betty, soy Alicia, por favor, necesitamos que alguien nos escuche, que sepan lo que está pasando en el seguro de Tula, es una realidad que llegan los pacientes de diferentes hospitales, nosotros venimos de Tepeji, pero desde que llegó aquí, lo aislaron desde el jueves en la madrugada, no nos dejan verlo, nos dijeron el viernes que traía todos los síntomas del COVID, pero eso es mentira, nos los están matando”, dijo la mujer.

Le pedí igual que se calmara, que me explicara cómo habían ocurrido las cosas, le pregunté la edad de su hijo, pensando que se trataba de un niño o un joven, pero me dijo que no tiene 32 años, que es asmático, que llegó al IMSS  de Tepeji  con una crisis de asma y de inmediato lo enviaron a Tula. Le expliqué que eso ocurre cuando hay un paciente sospechoso de ser contagiado, ya que en Tepeji no se cuenta con la infraestructura para atender a los casos contagiados, por lo que Tula habilitó sus instalaciones como hospital COVID.

Alicia me siguió diciendo, “necesitamos ayuda, ¿sabes cómo están haciendo para que los pacientes se deterioren? ¡No les están administrando sus medicamentos! Mi nuera tuvo que traer los medicamentos para el asma y no se los quisieron recibir, no podemos estar cerca de él, no es verdad que los tengan con respirador, están dejando que sus síntomas se agraven, para decir que están contagiados de Coronavirus.

“Apenas hoy, debido a la presión que ejercí, a la advertencia de que iría con los medios de comunicación, me permitieron hacerle una videollamada. ¡Mi hijo se ve muy mal, está aislado, pude platicar con él, le pregunté si le estaban dando buena atención y me dijo que no, que no le están dando medicamento para controlar su asma, que igual que él, otros pacientes con problemas respiratorios, están sin medicinas, por eso digo que nos los están matando”, precisó la mujer.

Dijo que en lo que va desde la llegada der su hijo al hospital, eran 9 personas que estaban aísladas, con sospecha de ser positivos al COVID 19, de esas 9, 4 ya habían muerto y que eso lo había visto con los familiares de esos pacientes,  “al menos de tres pude escuchar que les decían que habían muerto de la enfermedad que está matando a la humanidad”.

Y remató diciendo que ya iban cuatro muertos del jueves 30 de abril  a la fecha, domingo 3 de mayo y en esos momentos, a las 8 de la noche, una mujer más estaba recibiendo la noticia de que su esposo acababa de fallecer.

Ella le dijo que estaba hablando con una reportera, que si quería dar su testimonio y con el dolor de haber quedado viuda, de haber perdido a su compañero de vida, que llegó con una “neumonía atípica” a la edad de 41 años, acababa de fallecer. Esto apenas les estaban informando, poco antes de las 8 de la noche.   Mi esposo llegó el jueves, ya no me dejaron verlo, ni hablar con él, hoy ya no podré hablar con él, porque me dijo el médico que era por Covid, pero a mí no me han mostrado ningún papel que diga que dio positivo.  Y se lo van a llevar a la funeraria, hoy mismo lo van a incinerar, no lo veremos más,  no sabremos si realmente  estaba contagiado o no, estoy muy mal, ya no quiero hablar”, dijo ahogada en llanto. Este paciente, también es de Tepeji del Rio.

Otra persona, también de Tepeji de Río accedió a dar su testimonio. El de ella, fue lo contrario a lo señalado por Alicia, por  la viuda.

“Yo entiendo el pesar de todos los familiares.  A mi paciente, gracias a Dios le está yendo bien. Es verdad que hemos visto el dolor de varias personas que les están notificando que su paciente  ha muerto, así como está la situación de grave a nivel mundial, no solo en México, se alteran, el estrés está muy intenso. Considero que los médicos, las enfermeras, están haciendo su trabajo, pero hay fallas que puede ser el personal administrativo o los que deberían dar informes..  

El médico que recibió el turno de fin de semana no informó que no tenía personal médico, que están sufriendo los efectos colaterales del COVID 19,  están padeciendo la falta de equipo de protección, pero también la falta de personal.  No puede un solo médico, o tres o cinco, con todo lo que ocurre dentro del hospital y todavía lidiar con todos nosotros, que estamos alterados por no recibir información, o porque cuando se recibe, solo es para decir que ha muerto el familiar.

“Insisto en que a mi paciente, que es una persona de 56 años, que es hipertenso y tiene obesidad, llegó con problemas respiratorios, pero gracias a Dios, está evolucionando favorablemente, a pesar de contar con los elementos suficientes y los síntomas para que se pudiera afirmar que si es COVID, pero cuando le hicieron la prueba, nos dijeron claramente que el resultado no llega de inmediato, ni a los 3 días, puede tardar una semana o un poco más, por la continua alza de casos que están analizando. Si a mi paciente le hicieron la prueba hace tres días, hay personas que llevan más de una semana y no han recibido el resultado, no pueden afirmar que se trata de COVID19, lo que si es verdad, es que la gente se está muriendo, pero  lo que más consterna, es la falta de información y accedo a dar mi testimonio, para señalar que eectivamente, se está muriendo la gente, pero es insuficiente el equipo médico y hospitalario y la información no fluye, ya que durante todo el fin de semana, no han salido a dar el parte informativo sobre la salud de nuestros familiares, pero lo que no han querido entender, es que si dijeron al recibir el turno, que si todo estaba bajo control en el tratamiento, la persona que se quedaba al tanto de su evolución, obviamente en la parte de fuera del hospital, podría irse a descansar a su casa, y que si  llegaba a surgir alguna emergencia, les llamarían, en caso de no hacerlo, era señal de que estaba la situación controlada.

Agradecí el testimonio de esta persona y me regresaron la comunicación con Alicia, quien señaló que a quien le antecedió, si le habían dado información, por eso ella estaba tranquila, pero a los demás, los han dejado esperando por horas y luego salen con que no hay personal suficiente.

Agregó que en esos momentos, poco después de las 8 de la noche de este día domingo 3 de mayo, llegaron dos camionetas de la guardia nacional y están pendientes de la información que también a partir de ese momento, comenzó a fluir.

¡No quiero desprestigiar a nadie! Gritó al teléfono Alicia, pero es necesario que nos hagan caso.  Que les den los medicamentos que necesitan, son derechohabientes, y si no tienen en farmacia, que nos digan y como podamos la compramos, pero que los atiendan como seres humanos, no como números para agregarlos a la lista, que no nos lo maten, que los respeten y ministren sus medicamentos, que no los aíslen ni los asusten más, porque ya nadie cree tantas mentiras que a lo largo de la vida se han ido suscitando, dejando estelas de muerte, pero ninguna tan grave como la que ahora se vive.

Si mi propio hijo se siente tan mal, cuando en otras ocasiones sus crisis eran controladas casi en e mismo día, ahora no le han dado sus medicinas y ni de comer, ni nada de atención, la verdad es que están haciendo oleaje con  la salud  de los enfermos.

Y mi hijo no se contagió, si es que resultara positivo, de andar de vago, desobedeciendo las indicaciones, él como muchos tiene que salir a trabajar para mantener a su esposa y a sus hijos pequeños, a quienes por cierto, no les han y no me han hecho nunca una prueba, para determinar si son sospechosos o ya tienen el contagio, “ni a mis nietos, ni a mi nuera, ni a mí” nos han hecho la prueba porque no estamos contagiados, ya que todos los días convivían con sus familias, con sus compañeros de trabajo, no tenemos ningún síntoma”, finalizó la mujer.

La recomendación sigue siendo el atender las medidas sanitarias impuestas por los gobiernos, para salvaguardar vidas, para que los hospitales no colapsen, para que el personal médico sea suficiente, para que no mueran ellos en el intento de salvar vidas, y para estar sanos y exigir transparencia y claridad en toda esta pesadilla de salud y económica que se está viviendo a nivel mundial.

Y usted, estimado lector, ¿Qué conclusiones ha sacado? 

“Es real esta pandemia” ¿Es un juego perverso de las potencias  mundiales para matar a tanta población?

¿Cómo resurgirá el Nuevo Orden Mundial?

Cuántas gentes podrían morir por la falta de credibilidad a esta enfermedad?

¿Cuántos irán a morir de hambre y por la necesidad, por la falta de empleos?¿Y Cuánto personal médico y de enfermería se perderá por la insensibilidad en el IMSS, de no proveerles material de calidad para el trato con pacientes, que en la fase 3, todos son  sospechosos?

Por Beatriz Flores González.

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