Cuando prevalece “la facultad” sobre la seguridad del municipio se encienden las alertas

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Beatriz Flores González

Poco más de dos semanas y el gobierno municipal de Tepeji, encabezado por Moisés Ramírez Tapia se ha empecinado en “poner a prueba” la credibilidad de sus ciudadanos, al imponer a un Comisario de Seguridad Pública, que tiene antecedentes penales y sentencias condenatorias en otras entidades, así como a un coordinador operativo que tiene una larga carrera de corrupción y nexos con la delincuencia organizada.

Moisés Ramírez Tapia, de profesión contador público, destacado en el municipio por la forma honesta y transparente con la que ha trabajado durante toda su vida en su despacho, esposo y padre ejemplar, involucrado en la política a partir de este año y llegando a ser presidente municipal por el Partido Nueva Alianza, infundió confianza a miles de tepejanos, que ahora con esta decisión de elegir a dos servidores públicos con negro historial, en menos de un mes ha hecho que muchos de los que en él creyeron, comiencen a dudar de su asertividad.

De por sí, la credibilidad de las corporaciones policiacas ha ido en decremento en los últimos años, no solo a nivel local, sino nacional,  una muestra   Tula de Allende  en la pasada administración presidida por Jaime Allende González, marcó a la región como la más complicada en cuestión de seguridad, incremento alarmante de los hechos delictivos, comandantes dedicados a ordenar extorsiones y a infraccionar a diestra y siniestra, con o sin argumentos a los automovilistas; en Tepeji dedicados a “levantar”  borrachos y permitir el robo descarado en casas habitación, negocios, asaltos en los autobuses, levantones, homicidios (que siempre se manejaron como casos aíslados).

Fueron necesarios cierres de calles, manifestaciones, denuncias en el estado, para que en el 2010 el secretario de seguridad y sus secuaces fueran despedidos de Seguridad Pública, si eso no tiene ninguna lectura importante para el nuevo gobierno, se está iniciando con el pie izquierdo.

El inicio de esta administración generó muchas expectativas por parte de la ciudadanía, quienes confiaron en un verdadero cambio, toda vez que la alternancia política siempre ha sido buena, hasta que se conoce la forma de actuar de quienes encabezan un proyecto político de gobierno y se empieza a dudar o a reafirmar  sobre el compromiso de su líder.  Pero han sido 17 días y ya hay reacciones en contra.

En cada entrevista, el alcalde  señala que tiene la facultad para designar a sus funcionarios y parece irritarse con las preguntas directas de los medios de comunicación, que la gran mayoría ha narrado la historia de los funcionarios que han pasado por el municipio e incluso algunos hasta fueron víctimas de actos prepotentes, abuso de autoridad; inclusive, la actual periodista y ahora regidora del PRD, Xóchitl Yazmín Isidro Cruz, quien ha sido la que ha cuestionado la decisión de darles los nombramientos, en varias ocasiones a consecuencia de  evidenciar las corruptelas de seguridad pública, realizando trabajo periodístico, fue rodeada por patrulleros comandados por Juan Gabriel Rocha alias “el loco” e incluso le apuntaron con sus armas.

La propia directora del Sur de Hidalgo, María del Carmen Mínguez Alcántara fue denunciada penalmente por el entonces secretario de seguridad, Erick Candelaria, con los testimonios falsos de “el loco”, “el perro”, “el vampiro”, “el contador”, “la paloma”, entre algunos otros, también por que el trabajo periodístico, las interminables quejas ciudadanas sobre los abusos, las extorsiones y hasta “levantones” que hicieron a comerciantes, a profesionistas, a las denuncias por el robo de combustible, la venta de plazas en la policía, siendo precisamente “el loco” quien vendía desde 5 mil y hasta 10 mil pesos un lugar para policías y de lo que la contraloría municipal debe haber dejado constancia, porque tres elementos policiacos tuvieron el valor de denunciarlo.

Esas voces deberían ser escuchadas y prender el “botoncito de alerta” del alcalde y aunque sean compromisos con adquiridos, sacudírselos por el bien de Tepeji y de los tepejanos, porque estos recuerdan claramente lo que juró y protestó el pasado 5 de septiembre, “guardar y hacer guardar la ley, y si así no lo hiciera, que el pueblo se lo demande”; en este caso a dos semanas, el pueblo está demandando esa lealtad y compromiso.

Y también deberá el alcalde conocer que los dichos tienen su razón de ser, por aquello de que “perro que traga huevos, aunque le quemen el hocico”.  Ahora  están “seditas”, “mansitos”, podrán comprometerse a no “volver a las andadas”, pero solo será mientras se confirma su permanencia, porque después, que no se queje que hasta él sea chantajeado al grado que no pueda sacudírselos de encima y si no, que le pregunte al ex alcalde, Rosalío Santana Velázquez.