La avenida principal en Tepeji en conflicto: Caos vial o acuerdo de reubicación.

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Por Beatriz Flores González

Para lograr cambios, hay que cambiar, desde la mentalidad, hasta cómo hacer las cosas y no cerrarse a tradiciones o actos cívicos que no traen beneficios al grueso de la población, más que satisfacer el ego de  quizá unos mil 500 habitantes, entre padres de familia y alumnado de un plantel de educación media superior.

 El comentario sale a colación por la “tristeza” con la que una alumna dio a conocer que el gobierno municipal de Tepeji del Río, específicamente, Moisés Ramírez Tapia está condicionando el cambio de ruta para celebrar el desfile anual que realizan los alumnos del Centro de Bachillerato Industrial y de Servicios (CBTis) 200, que durante ya casi 32 años se ha venido realizando  en la única avenida principal, misma que ya no presenta  condiciones de fluidez vial como hace más de tres décadas.

Para nadie es desconocido que ha habido logros académicos alcanzados tanto por los alumnos como por el trabajo de los docentes de esta institución, eso es innegable, pero también lo es el hecho de que Tepeji en el zócalo, se convierte en un caos que molesta a más del 90 por ciento de los habitantes de esta zona, en lugar de generar la “alegría” que señalan los alumnos, provocan a su paso, porque desde temprana hora tienen que cerrarse  el  paso vehicular desde El Polo Norte hasta las Guerras, conflictuando los accesos a los domicilios del lugar, incluso las salidas de escuelas como la primaria Alfredo B. Bonfil, Sor Juana Inés, entre otras.

No solo es el desfile tradicional que  lleva a cabo el CBTis 200 el que está “en la mira” del alcalde y del grueso del ayuntamiento, sino todos los eventos de esta naturaleza, porque “ya no caben” en el centro.  Se pretende reubicar este tipo de actividades a una zona menos conflictiva, para la cual el propio gobierno deberá diseñar estrategias que permitan que no solo los que viven en el centro y los padres de los alumnos participantes disfruten, sino más personas, coadyuvando incluso con una programación que enriquezca estos actos tradicionalistas.

Al menos eso dio a entender el alcalde en  una breve charla, en la que señaló que no es un capricho de parte suya el promover que sean reubicados los desfiles escolares, “ya se dialogó con los maestros, con directivos y en próximos días entablaremos contacto con directivos del CBTis, porque no queremos que se pierdan esas costumbres cívicas, pero si debemos normarlas, para que realmente se disfruten, tengan más medidas de seguridad, pero sobre todo, no se afecte a los ciudadanos de esta zona”, mencionó.

Hay muchas opiniones en las redes sociales, unas a favor, pero también muchas en contra,  “por el caos que se genera, la lentitud para llegar a nuestros hogares o para poder salir, incluso si se registra algún accidente o una situación de emergencia, no puede atenderse con la prontitud que el caso requiere, porque está cerrada la avenida principal”.

Otros comentarios señalan que no siempre se han comportado a la altura los alumnos que desfilan, porque entre broma y broma, provocan desmanes que afectan incluso los negocios, las casas y hasta conatos de bronca se han generado con otros jóvenes y hasta con adultos.

cbtisAlgunos comerciantes también manifiestan su desacuerdo en que se cancele su venta por esa tarde, porque al cerrar los accesos, mucha gente ya no acude a comprar en las ferreterías, mueblerías,  los ciber cafés, las pastelerías, prefieren ir a otros lados, que es válido, pero a veces ni eso.

 En cuanto a la seguridad, el municipio tiene la obligación de proporcionarla, pero eventos de esta naturaleza, por horas hacen que se descuide en zonas aledañas y en la actualidad, cualquier descuido, por mínimo que sea, provoca también la irritación de la población porque si de por sí se cometen delitos como robos, asaltos, el distraer a los policías en cuidar a los desfilantes, les abre la tentación.

También hay quienes defienden la tradición de más de 30 años,  pidiendo que el municipio reconsidere la decisión de no permitir el desfile, porque según ellos “toda la gente está esperando se lleve a cabo, todos esperan la participación de los jóvenes disfrazados, de acuerdo al tema que decidan en cada grupo, las plataformas de los trailers alegóricos y en la banqueta, los padres de los chicos”, aunque no dejen pasar a los de a pie”.

Difícil trance el que tiene ahora el gobierno municipal, sobre todo porque es emanado del partido de los maestros el presidente, del que quizá consideran los estudiantes del CBTis, está obligado a satisfacer todas las demandas del magisterio y del alumnado.  Pero también está obligado a dar atención al grueso de la mayoría y seguramente ya se hizo una valoración al respecto, por lo que se ha dado el primer paso para recortar el trayecto del desfile o reubicarlo, desde el Crucero hasta El Polo Norte, sin afectar la zona centro y con alternativa incluso de que el próximo año estos actos cívicos puedan llevarse a cabo en la Unidad Deportiva, en donde hay el espacio suficiente para realizar no solo desfile, sino todas las actividades que se programen para ello.

De lograrse acuerdos y reubicar a la Unidad Deportiva, se pueden reactivar fuentes de empleo, para los transportistas que llevarían a muchas personas a disfrutar sin tanta aglomeración, los vendedores ocasionales de antojitos, refrescos, frituras, etc, al tiempo de permitir el desarrollo diario en la zona centro y el libre tránsito vehicular.

Mientras llega un acuerdo lógico, bien planeado y consensado, seguirán vertiéndose opiniones encontradas en las redes sociales y los alumnos manifestando su “tristeza” porque no los dejan desfilar en el centro de Tepeji del Río.

Quizá deberían pensar que Tepeji ha crecido, ya no es el pueblo de hace años, ya no son las mismas ideas de antaño, que aquí no se rige bajo usos y costumbres, que hay reglamentos y que el gobierno en turno tiene una visión diferente para hacer que el municipio trascienda y no solo con un desfile, sino con la conjunción de ideas que permitan organizar sociedad y gobierno actos que no solo generen “la nota” por que se plantean cambios que a muchos espantan, pero que podrían crear otra tradición que si se le pone todo el empeño, puede resultar mucho más exitosa que la que cuentan, ha sido hasta hoy.

Y gran paquete que tiene el gobierno, porque si logra reubicar a los alumnos del CBTis para desfilar por el 32 aniversario, deberá hacer labor de convencimiento para que los alumnos de secundarias ahora el 20 de noviembre, los de los jardines de niños el 21 de marzo, los de las primarias en mayo y septiembre y en Semana Santa la gran Procesión del Silencio y el desfile de los Cuadros Bíblicos que también genera caos y cierre de la avenida también abandonen esta zona y se trasladen a un lugar que si se trabaja en conjunto, puede ser más seguro y menos conflictivo y con más afluencia de la que ya se cuenta actualmente. Veremos lo que ocurre y por supuesto, daremos cuenta de ello.